Olinda, ciudad Patrimonio de la Humanidad, es famosa por su vibrante carnaval, iglesias y conventos coloniales, ofreciendo una experiencia única de cultura e historia en Brasil.
Congonhas, conocida por las esculturas de Aleijadinho y el Santuario de Bom Jesus de Matosinhos, es un destino esencial para los amantes del arte y la historia religiosa en Brasil.